Los oficios, los personajes, el libreto, la música, todo ello dimensiona la complejidad de crear una obra original. En una primera fase se marcan las bases para acometer una tarea complicada, crear una ópera, esto implica a los alumnos como protagonistas del proceso. Con la asistencia a la representación de una ópera los alumnos descubren los distintos oficios que forman parte de ella, (documentalistas, maquilladores, músicos, electricistas, cantantes, escritores), se presentan a los niños las distintas profesiones que integran una compañía de ópera. Se insiste especialmente en que todas son necesarias e importantes.

Los alumnos hacen listas de lo que necesitan separando los oficios, los objetos y las actitudes. Con lo que realizan se hace un mural y una hoja que recoge lo que han dicho. Se entrenan con pequeños retos que les den las claves para afrontar un reto mayor.