La producción en vivo consiste en que dos o más cámaras transmiten la señal que están captando a un equipo de producción portátil, donde en tiempo real se controlan todas las fuentes de audio y vídeo, se mezclan y se añaden transiciones y efectos. Se obtiene un fichero final con el programa, que puede ser subido directamente a internet o editado para añadir otros vídeos, títulos, música o efectos.